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Radiofobia: Miedo a la radiación

Comúnmente conocido como miedo a la radiación, la radiofobia es un miedo patológico injustificado hacia la radiación o los efectos nocivos producidos por los rayos X. Etimológicamente, la palabra radiofobia deriva de la palabra latina “radium”, que significa rayo, y el vocablo griego “phobos”, que significa miedo o temor.

Fobia a la radiación

 

Este término comenzó a surgir en Ucrania en 1987, luego de la catástrofe de Chernóbil, y hoy en día hay tantas personas que dicen padecer este trastorno que ya no es considerado algo anormal.

De hecho, el miedo a la radiación ionizante no debería considerarse una respuesta anormal, teniendo en cuenta todos los efectos nocivos que esta tiene sobre nuestra salud.

Sin embargo, cuando se torna irracional, generalmente por falta de información o poca comprensión del tema, se considera un estado patológico.

La catástrofe de Chernóbil fue un accidente nuclear que constituye, junto al accidente nuclear de Fukushima en 2011, el mayor desastre medioambiental de la historia.

En él, resultaron irradiadas aproximadamente 240 personas, de las cuales aproximadamente 30 murieron a causa de la radiación.

El término radiofobia es utilizado en varios aspectos relacionados como referencia para un desorden neurológico, como una fobia específica y como la oposición general al uso de energía nuclear (aunque este último no está avalado por la sociedad médica, sino solo como un aspecto que genera polémica).

Síntomas de la radiofobia

 

Las personas que comenzaron a presentar este trastorno en Chernóbil describían una serie de síntomas que luego serían observados en individuos de los Estados Unidos.

En España, un número de personas comenzó a presentarlos también, pero se intentó restar importancia a los casos, así como al daño que podría producir la radiación sobre las personas.

Los síntomas que presentará un individuo radiofóbico son:

  • Alteraciones del sueño.

 

  • Problemas de memoria.

Entre otros síntomas menos frecuentes, la fobia puede desencadenarse en respuesta  a la exposición a radiación ionizante, por falta de conocimiento o por algún trauma, como el que vivieron las personas afectadas en Chernóbil.

Tratamiento para superar la radiofobia

 

Para iniciar un tratamiento debe tenerse primero el diagnóstico de un profesional, ya que los síntomas pueden confundirse con otros trastornos como la ansiedad.

La psicoterapia es el tratamiento más utilizado.

Consiste en mostrarle al paciente las causas de su fobia y le enseña poco a poco a dominar los ataques de pánico y los estímulos desencadenantes.

Otro método muy utilizado es la terapia de exposición, donde el profesional acerca al paciente cada vez más a aquello a lo que le teme, hasta que aprenda a convivir con eso.

Similar a la terapia de exposición es la desensibilización sistemática, en la cual se utiliza, en vez de estímulos reales, la imaginación del paciente.

Otros tratamientos consisten en programación neurolingüística, coaching y métodos de choque.

Las técnicas para controlar la respiración y la tensión muscular también pueden ser de gran ayuda.

Aunque no existe ningún tratamiento farmacológico que ayude a mejorar los síntomas, la terapia suele tener buenos resultados, y quienes padecen este trastorno tienen un buen pronóstico.

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