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Musofobia: Miedo a las ratas y ratones

El mundo animal ha logrado adquirir cierto protagonismo en el catalogo de fobias debido a su amplia gama de especies, tamaños y colores. Aunque el temor desproporcionado, irracional e incontrolable hacia los animales es conocido como zoofobia, este artículo va dirigido a un subtipo bastante específico: la musofobia, el temor hacia los ratones y las ratas.

Al ser animales tan mal vistos por la sociedad debido a su capacidad de transmitir enfermedades, no es sorpresa encontrar una alta tasa de incidencia de esta fobia.

Fobia a las ratas y ratones

 

Es bastante común ver personas a las que, con el simple hecho de nombrarle a estos roedores, son capaces de desarrollar ansiedad, estrés y pánico.

Algunos expertos han determinado que la edad de inicio de esta psicopatía está entre los 7 y 9 años.

Además, aseguran que es mucho más común en las mujeres, alcanzando hasta un 90 %  dentro de la tasa de incidencia; cuando el miedo va únicamente referido a ratones se le da el nombre de surifobia.

Son innegables las variables socioculturales que han inclinado la balanza de forma perjudicial para los ratones y ratas.

Exaltación de factores como su capacidad de contaminar los alimentos o de propagar enfermedades han dado lugar a que esta fobia sea mucho más común.

Escenarios como programas de televisión y películas tienen un gran impacto en las personas en relación a la musofobia, pues generalmente plantean a estos animales desde una perspectiva negativa.

[alert type=”success” icon-size=”hide-icon”]En resumen, el factor de mayor peso a la hora de identificar las causas de esta psicopatía es la conducta adquirida.[/alert]

Se puede decir que esta fobia pasa de generación en generación, no siendo las personas conscientes de la predisposición que gira en torno al animal.

Síntomas de la musofobia

 

Como suele ocurrir en las fobias, los síntomas pueden variar dependiendo de la intensidad del trastorno.

Entre las características conductuales más comunes (además de la evitación del objeto temido) se pueden contemplar el asco hacia los ratones y ratas, así como el rechazo hacia el sonido que emiten.

En cuanto a las reacciones físicas de la musofobia, resaltan el nerviosismo, la aceleración del ritmo cardíaco y respiratorio, temblores, sudoración excesiva, entre otros.

En el peor de los casos, el individuo afectado puede llegar a sufrir ataques de pánico y desmayos.

Algunos de los síntomas también podrían ser los mareos, dolor de estómago y resequedad de la cavidad bucal.

Desde el plano cognitivo, la fobia a las ratas y ratones se caracteriza por maximizar pensamientos negativos en anticipación al contacto con estos animales.

En la mente de un musofóbico, cualquier situación asociada a estos roedores es sacada de contexto, dándoles un carácter de peligro real.

Tratamiento para superar la musofobia

 

A pesar de que esta fobia es muy común, no siempre es necesario buscar ayuda.

La realidad es que la musofobia no le impide al individuo desempeñarse con normalidad, por lo que muchas veces puede ser ignorada.

En caso de una persona que desee superar su miedo, el tratamiento más recomendado es la terapia de exposición gradual.

Usando un ambiente controlado como punto de confianza para el afectado, se introduce a la rata o ratón de forma que este pueda irse adecuando y perdiendo el temor.

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