Saltar al contenido

Hialofobia: Miedo al vidrio

La Hialofobia es una sensación de miedo o temor al vidrio, o a las cuestiones de cristal, que parezcan o simulen ese material. También muy conocido como cristalofobia, hielofobia o Nelofobia.

Hialofobia se define normalmente como la emoción persistente, anormal e injustificada de miedo a el cristal.

¿Qué es Hialofobia? Definición y significado

 

La hialofobia como tantas otras fobias, es un temor que aparece frente a determinadas situaciones a las que nos podemos enfrentar a diario con determinados objetos que tenemos en casa, en este caso a el cristal, ya sean vidrios de espejos, vidrios de ventanas de autos, de casas o de cualquier tipo, o esferas de cualquier tipo de cristal, bombillos, adornos, copas, vasos, platos, pantallas, cuadros, lámparas, incluso de lo que parezca cristal.

Este temor o miedo empieza a ser perjudicial para nuestra vida cuando nos limita para hacer aquello que deseamos.

Sobre todo porque como ya se dijo anteriormente, en casa estamos continuamente expuestos a materiales de este tipo, y son parte de nuestra rutina diaria, y nos ayudan a tener un mejor entorno en nuestro hogar.

Quienes  padecen dicha enfermedad temen a los objetos hechos de cristal (como las gafas) así como a sus fragmentos.

El vivir rodeados de este tipo de objetos es fuente de gran estrés para quienes padecen de esta condición.

Hialofobia – Sintomas Principales

 

Los síntomas más habituales de la Hialofobia son:

  • Latido cardíaco rápido
  • Dificultad para respirar
  • Escalofríos
  • Ansiedad

También pueden presentarse:

  • Dificultad para respirar debido al ejercicio
  • Problemas de la sociedad
  • Síntomas del sudor
  • Síntomas de la temperatura
  • Síntomas de temblor

Causas y efectos de la hialofobia

 

El vidrio y el cristal fobia. La experiencia o amenaza de accidentes o lesiones traumáticas causadas por cortes hechos con los cristales rotos son una de las razones y las causas de esta fobia.

Otra causa de esta fobia es el miedo a romper objetos delicados hechos de vidrio o cristal. Los individuos con miedo o temor a el vidrio y a el cristal (hielofobia) desean evitar el contacto con estos materiales tanto como sea posible.

Algunos hielofóbicos cubren los espejos para evitar la reflexión. También pueden sufrir de ataques de pánico cuando están cerca del vidrio, lo que resulta en dolor de cabeza, mareos y náuseas.

Dos tratamientos eficaces para la Hielofobia son la hipnosis y psicoterapia, según sea la fuente de la fobia.

Hialofobia – tratamiento y cura

 

Debido a que las fobias pueden afectar o dañar la vida cotidiana de las personas quienes las padecen, hasta el punto de acarrearles verdaderos disturbios o trastornos a sus relaciones afectivas, su entorno laboral y su vida privada, muchas personas optan por acudir a expertos que puedan suministrar información acerca de un posible tratamiento de las fobias, ya sea para erradicar en su totalidad la fobia o para aprender a vivir con ella.

Es importante saber que las fobias no suelen desaparecer por sí solas, por ello es muy importante buscar ayuda profesional.
Para iniciar con un tratamiento, lo primero es tener el diagnóstico de un profesional (ya que lo que se puede confundir con una fobia específica, podría ser en realidad un trastorno de ansiedad, o algo circunstancial).

También es importante conocer los diversos factores que implican en el problema (lo qué desencadena la fobia, lo qué la predispone, y qué soluciones se han puesto en práctica para superar a la misma).

El paciente y el especialista deben mantener una relación estrecha y fluida que les permita elaborar objetivos a alcanzarse con el tratamiento, de esta manera será más fácil lograr que el paciente avance en su recuperación.

Las fobias específicas suelen tratarse mediante psicoterapia, que, a la vez,  le enseña al paciente las causas de su fobia, le aporta técnicas para ir dominando la ansiedad ante el estímulo desencadenante que alimenta la fobia que padecen.

Las técnicas para controlar la respiración y la tensión muscular también pueden ser de gran utilidad para el paciente.

Un tipo de tratamiento muy habitual para las fobias es el de la terapia de exposición.

En ésta, poco a poco, los profesionales confrontan al paciente con la situación tan temida.

Es decir, el estímulo gradual y progresivo hacen que las personas poco a poco vayan controlando sus temores, si una persona le teme a los vidrios, espejos o cristales, puede comenzar por ver un dibujo de un espejo, y recién, una vez que tolere el miedo que estos estímulos le generan, se intenta con algo más.

Similar es el tratamiento conocido como desensibilización sistemática, en el cual, en lugar de estímulos se recurre a la imaginación del paciente, que va proyectando en su mente al estímulo temido.

En ambos ejemplos de tratamiento, la exposición o la imaginación del estímulo se detiene cuando el paciente no puede controlar su ansiedad, y se recomienza una vez que se ha tranquilizado.

De a poco, logra resistir períodos más largos y así se va perdiendo progresivamente el miedo.

Existe otro tipo de tratamiento conocido como terapia cognitiva, que puede ser aplicado en la Hialofobia, en el cual se le da al paciente mucha información sobre aquella situación a la que le teme, en este caso sobre vidrios y espejos para que de esta manera vaya cobrando confianza.

Este tratamiento se utiliza mucho con pacientes que padecen también de aerofobia –miedo a volar- y que sin embargo necesitan poder subirse a un avión debido a motivos laborales.

Nota: Aunque la Hialofobia o Cristalfobia es un tema de fobias, no es muy recomendable acudir a terapias psicológicas, ya que el porcentaje de cura usando esos métodos es muy pero muy disminuido.

¿Cómo superar la Hialofobia?

 

Para poder superar la Hialofobia, se necesitaría un tratado o acompañamiento de un terapeuta preferiblemente, ya que las técnicas de PNL (Programación Neuro-Lingüística) y del Coaching Ontológico, (disciplina que aporta una manera diferente de interpretar a los seres humanos),  no son 100 % seguras, por esta razón, muchas veces se prefiere no aplicar ningunas de estas técnicas anteriormente nombradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *