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Heliofobia: Miedo a la luz solar

La heliofobia se trata del miedo persistente, injustificado e irracional a la luz solar y, en casos extremos, a cualquier representación de este cuerpo astral.

El miedo a la luz solar es algo que puede ser difícil de comprender, pues uno de los aspectos básicos de nuestra vida gira literalmente alrededor de ella.

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Fobia a la luz solar

 

Como se dijo anteriormente, es un miedo difícil de entender e identificar, debido a que realmente no se ha hecho una investigación legítima al respecto.

Normalmente las personas que sufren de esta fobia tienen cierta sensibilidad a la exposición de los rayos UV, que puede ser tanto cutánea como visual.

Otras veces el miedo a la luz solar puede ser confundido con el temor a sufrir cáncer de piel, lo cual técnicamente no corresponde a una fobia como tal.

Aunque esta fobia al sol puede causar un intenso aislamiento para la persona afectada, las repercusiones pueden ir mucho más allá.

Puede atacar gravemente la salud del individuo afectado por una deficiencia de vitamina D, la cual normalmente se consigue por la exposición a los rayos solares.

Dicha deficiencia puede corregirse hasta cierto punto tomando suplementos de vitamina D y consumiendo alimentos fortificados en la misma.

En su momento, el padecimiento de esta fobia se consideraba una característica común entre vampiros, ya que estos sufrían de una aversión total al sol y los rayos que desprende.

Gracias a este estereotipo o mito presentado en la literatura moderna, esta fobia era considerada un signo que delataba la presencia de brujas, vampiros, demonios o algún ente diabólico.

Síntomas de la heliofobia

 

Los síntomas se presentan normalmente durante la exposición a la luz solar, es decir, comienzan desde el momento en el que el afectado reconoce que se enfrentara a la luz solar.

Tienden a intensificarse al máximo cuando se da la exposición directa al sol; para algunas personas tan solo el sonido del timbre a horas en las que aún hay luz solar puede ser motivo suficiente  para desarrollar los síntomas.

Los síntomas de la heliofobia incluyen los más comunes en este tipo de trastornos: sudoración excesiva, dolor de cabeza, malestar, subida de tensión, incluso pueden llegar al punto de sufrir ansiedad ante la exposición indirecta a los rayos; la peor parte viene al momento de la exposición al sol, pues para los casos más graves representa una inmediata comezón alrededor de toda la piel, una sensación que es totalmente insoportable para el usuario, intensificando el miedo.

Tratamiento para superar la heliofobia

 

El tratamiento más efectivo para este problema es la psicoterapia, donde se le hace entender al afectado los verdaderos orígenes de la fobia, información que le puede servir a la persona para que pueda enfrentar su miedo.

Básicamente se trata de lograr que el afectado entre en razón mediante la asistencia profesional y que se le permita entender por qué sufren un temor que es totalmente irracional.

[alert type=”success” icon-size=”hide-icon”]Para curar la heliofobia se necesitan medidas más allá de las acciones llevadas a cabo por un médico.[/alert]

Se necesitan ciertos ejercicios para calmar la ansiedad o descontrol que el miedo puede causar, así como el apoyo de amigos y familiares; muchas veces este tipo de fobia suele atraer bromas y acoso por parte de agentes externos.

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