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Batofobia: Miedo a la profundidad

La batofobia se le define como el miedo extremo e irracional a las profundidades.

Más Específicamente, ver y estar cerca de lugares profundos como pozos, lagos, pasillos oscuros y hasta el mar. Inclusive, puede tratarse de temor a lugares elevados, relacionándose con la acrofobia (el miedo a las alturas).

El no saber qué hay bajo nuestros pies provoca el temor a lo desconocido y hace que estemos muchas veces en presencia de descontrol de nuestras vidas.

El mar es un ejemplo de esta afirmación, ya que a muchas personas les produce esa sensación atemorizante, por la oscuridad que vemos y sabemos que hay en sus profundidades.

Síntomas de la batofobia

 

En este tipo de fobia, al igual que en la mayoría de ellas, aparecen síntomas físicos tales como ansiedad, angustia y la taquicardia.

Suelen comenzar cuando la persona que padece este trastorno, está en presencia profundidades o con sitios oscuros donde no se visualiza el final; incluso puede tratarse de una simple imagen.

En los casos extremos, esta psicopatía es tan fuerte que la sensación de ansiedad causada por el simple pensamiento de la profundidad, puede elevar la presión arterial hasta sentir temblores y náuseas.

Es sumamente difícil determinar cuándo o por qué se origina una fobia.

En el caso específico de la batofobia, puede haber ocurrido que la persona que la sufre haya tenido algún evento traumático relacionado con las profundidades.

Como por ejemplo haber estado a punto de ahogarse en el mar o haber tenido una situación desagradable en un lugar oscuro y largo como un pasillo.

No obstante, en esta era moderna donde el internet y las redes sociales tienen tanta presencia en las personas durante su niñez y adolescencia, muchas veces sin los controles adecuados, las imágenes a las que se tiene acceso son infinitas y de todo tipo.

Una persona que observe fotos aterradoras, videos e historias (sin siquiera saber si son ciertas o no), puede desarrollar miedos y traumas sin haber sido el protagonista del hecho. Solo con observador contenido de este tipo, puede resultar ser el origen o el factor determinante de este trastorno de ansiedad.

Sin embargo, no toda sensación de angustia o miedo a las profundidades quiere decir que se está en presencia de la batofobia, ya que el temor o respeto hacia los espacios profundos es una reacción normal.

Esto se debe a que nuestro cuerpo buscará estar más atento ante posibles situaciones en las que no se tiene el control.

Mientras la respuesta de ansiedad sea dentro de los parámetros normales, es decir, no sea exagerada y el miedo o temor pueda ser manejado, no estamos en presencia del trastorno.

Tratamiento para superar la batofobia

 

Es recomendable que el tratamiento para la batofobia incluya la psicoterapia, ya que es necesario conocer de dónde proviene el miedo y la fobia.

Adicionalmente, en los casos que el experto considere conveniente, se puede alternar con medicamentos para la ansiedad que ayuden a controlar los síntomas.

Cada persona y cada caso son distintos.

Por ello, puede suceder que el éxito del tratamiento no de resultados inmediatos. No hay que desesperar, algunos necesitan más tiempo que otros; o en casos más extremos, se puede consultar con otro profesional.

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